RAFAEL MANZANO BAZÁN: UN GADITANO EMPRENDEDOR EN LOS ALBORES DEL XX

Nombre:

31.3.06

RAFAEL MANZANO: Colaboró con Isaac Peral en la invención del submarino, construyó la primera estructura metálica de Cádiz....

Esta página tiene como objeto reivindicar la figura de Rafael Manzano Bazán, que protagonizó algunos de los eventos más reseñables que tuvieron lugar en Cádiz, a caballo entre el siglo XIX y XX. Este no es más que un borrador, un apunte, que tiene intención de ir creciendo en datos, fotografías históricas y documentos, en posesión de los descendientes de Rafael Manzano, entre los que me cuento. Rafael Manzano fue un pionero de la Modernidad en Andalucía, uno de esos hombres que, con su audacia e iniciativa hicieron florecer la llamada Revolución Industrial, que tan tardíamente se desarrolló en nuestro país. Manzano colaboró estrechamente con Isaac Peral en la resolución de problemas de flotabilidad del primer submarino. Gozó de su amistad y confianza hasta el punto de ser él y el propio Peral las dos únicas personas que subieron en la primera prueba de inmersión del invento en agosto de 1889 en el Arsenal de la Carraca.

Tras su paso por los astilleros de Cádiz (Vea-Murguía y Noriega y Cía. y la Constructora Naval Española), Rafael Manzano fundó en 1905 en el Campo del Sur la empresa "Fundiciones Rafael Manzano: El Sur de Cádiz", de la que fue impulsor y alma mater. En ella calculó y fundió la estructura de una de las más emblemáticas construcciones de Cádiz: El edificio de Correos, que hoy rememora el vigor de una época, junto a la Plaza del Mercado y la de las Flores. De las fundiciones que tuvieron lugar en "Fundiciones Manzano" quedan hoy buenos ejemplos en las calles de Cádiz, en guardacantones, bocas de riego y tapas de alcantarillado. Su empresa, con los años, cambió de manos y pasó a llamarse "Talleres Vigorito" en 1947. En tiempos recientes el edificio ha sido demolido para descubrir el Teatro Romano que yacía bajo los cimientos de la fundición. El trozo de paño de muro que sobresale de dicho teatro, con tres grandes vanos adintelados fue parte del cerramiento del taller, concretamente del despacho personal de Manzano.

Es comúnmente conocida la delicada situación de los Astilleros gaditanos: sucesivas crisis han hecho que peligrase su continuidad en diversos momentos. La quiebra económica había forzado el cese de sus actividades en 1904, situación que se prolongaría 13 años. La idea de Manzano consistió en hacerse cargo, de algunos de los encargos de construcción de barcos que no tenían salida: tras el cierre de la Constructora Naval Española organizó por cuenta propia un astillero en las naves de las bodegas de San Agustín (extramuros). Durante su existencia, el astillero de Manzano tuvo una actividad notable de construcción y reparación naval. "(...)bajo su dirección se instaló y montó un pequeño e ingenioso astillero en las bodegas de San Agustín (Extramuros) donde se construyó el vapor Amalia, la batea Veneciana para los señores contratistas de las obras de este puerto, llevándose a efecto entre otros muchos trabajos, reparaciones de importancia como las del vapor Villa de la Graña y otros." (Diario de Cádiz, 17 de noviembre de 1909)

Pero el episodio más singular de la vida de Rafael Manzano y, a la vez, el que más dice de su relación con la ciudad de Cádiz, fue la construcción del vapor Covadonga en tierra firme y su trasporte por las calles de Cádiz en 1909. Una vez desmantelado el astillero de San Agustín, llegó el encargo inesperado de un carguero para transporte de sales. El principal problema que se planteó era dónde construirlo. Así, Manzano se dirigió al Obispo de Cádiz, Mons. José María Rancés, con la intención de alquilarle el corral abierto de su casa, en la trasera de la Catedral. El prelado, sorprendido, y agradado porque la iniciativa daría trabajo a muchos gaditanos, le contestó que le cedía gratuitamente el uso de sus terrenos durante la construcción del barco, con la única condición de que tuviesen siempre una silla alta reservada en la esquina con mejor perspectiva, para poder admirar en primera línea semejante acontecimiento.

Dicho y hecho. Tras la finalización de la construcción, una imagen insólita apareció por las calles de Cádiz: todo un barco, cual carruaje de una cabalgata, fue llevado sobre ruedas por las estrechas calles de Cádiz pasando en frente del mismo Ayuntamiento para llegar al puerto. En la memoria familiar transmitida de generación en generación queda este episodio, y se cuenta que la multa de cinco pesetas por obstrucción del viario y alteración del orden sólo fue superada por un premio, dotado con cien pesetas, ideado ex profeso y otorgado por el mismo funcionario municipal que la multa: había sido el evento del año que más letras de Carnaval había generado. Y no era para menos. Ha llegado a nosotros una de tantas que se cantaron ese año y sentenciaba:

"...Con este barco, probado quedará
que don Rafael Manzano
como obrero gaditano
puede con la Humanidad"

29.3.06


Documento manuscrito de Isaac Peral de 1889

En este documento firmado por Isaac Peral, se acredita la participación del operario Rafael Manzano en las obras del primer submarino en el Arsenal de La Carraca. Está fechado en el 2 de febrero de 1889, cinco meses después de la botadura. En el margen superior izquierdo figura el sello con el nombre de "Submarino Peral", aunque el propio inventor se refiere a él como "buque". Rafael Manzano había ya colaborado en la resolución los problemas de flotación del invento. En agosto de 1889 acompañaría al propio Peral en la primera prueba de inmersión. (Pulse sobre la imagen para verla ampliada).


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28.3.06

LA PRENSA ESPAÑOLA Y EL COVADONGA.

El acontecimiento de la botadura del vapor Covadonga, considerado como un símbolo de resistencia ante la crisis económica del momento, tuvo gran eco en la prensa española. Diversos medios nacionales y locales reflejaron en sus páginas la noticia. El diario madrileño ABC situó en portada una fotografía del barco saliendo de los talleres, y el Diario de Cádiz publicó exhaustivamente todos los detalles de su construcción, traslado y botadura. También tuvo artículos y reportajes dedicados en revistas y gacetas.


"CÁDIZ. UN VAPOR CONSTRUIDO EN UN CORRAL

Casco del Vapor Covadonga, construido por los obreros de un taller de herrería en dos meses y medio, en el corral denominado de la Catedral Vieja, cuyas tapias ha sido preciso derribar para poder sacarlo y trasladarlo al muelle de la Puerta del Mar"



"Sobre dos rieles y un cojinete viejo, ha sido hecho en dos meses y medio el casco del nuevo vapor, que tiene quince toneladas de peso y mide 15,37 metros de eslora, 1,67 de puntal y 3,76 de manga.


Han trabajado quince o veinte hombres, muy peritos, como lo demuestra la perfección con que se ha hecho el casco; éste parece fundido: los remaches y todo está concluído de manera perfecta; lo elogian cuantas personas lo han visto.

Se destinará el vaporcito a remolques y servicio de esta bahía, entre ellos el transporte de sales.

Se encuentra el futuro "Covadonga" sobre uno de los carros que sirvieron en el astillero para botar al agua las lanchas cañoneras que se construyeron para Cuba"

Diario ABC, 20 de Noviembre de 1909


De los muchos artículos que dedicó el Diario de Cádiz al Covadonga en noviembre de 1909 destacamos estas líneas:

"(...)Los trabajos de arrastre del carretón, que tuvieron serias dificultades por hundirse las ruedas en el pavimento, siendo por ello alfombrado el recorrido con chapas de acero, han tenido éxito y en esta fecha se encuentra la embarcación en la Plaza de Isabel II. Fueron centenares las personas que bajaron a la Plaza movidos por la curiosidad a contemplar el buque y seguir la complicada maniobra, elogiando a los obreros que lo han construido, a los que se ocupan de la complicada tarea de llevarlo hasta el muelle, a su propietario señor Fuentes y al hábil maestro Rafael Manzano"

15 de noviembre de 1909

"Con toda felicidad se ha lanzado a la mar esta tarde el vapor Covadonga sin que ocurriera ningún incidente. Circuló la noticia y en el muelle se congregaron centenares de curiosos desde la Capitanía del Puerto hasta la pescadería, formando compactas filas. Había estado lloviendo y en aquellos instantes lució un sol espléndido, como si éste quisiera asociarse con su brillo a la hermosa fiesta gaditana, que es muy interesante para la historia de nuestras construcciones navales"

18 de noviembre de 1909


VER INFORMACIÓN EN DIARIODECADIZ.COM

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Botadura del Covadonga y documento de 1902




24.3.06

LA CONSTRUCCIÓN DEL COVADONGA


El casco del Covadonga durante su traslado desde el Campo del Sur al Puerto de Cádiz. En la fotografía superior, en la Plaza de San Juan de Dios, pasando en frente del Ayuntamiento ante la mirada atónita de los gaditanos.

En la imagen inferior, Rafael Manzano (cuarto desde la izquierda), posa con algunos de sus ayudantes delante de su obra, en un descanso antes de llegar a puerto.

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RAFAEL MANZANO EN LAS LETRAS DEL CARNAVAL

Hace poco que en Cádiz,
con alegría,
vimos botar un barco
en la Bahía
que ha de causar asombro
en general
y en el Campo del Sur
construido está.

Yo, con sentimiento,
de pena lloraba
pensando que Cádiz
por qué agonizaba,
y tienen parados
en la población
a tantos obreros,
valiendo un millón;
este astillero,
tanto tiempo cerrado,
y los trabajadores
se encuentran desmayados.

Con este barco,
probado quedará
que don Rafael Manzano,
como obrero gaditano
puede con la Humanidad.

Cádiz de mi alma,
demuestra pronto tu lozanía,
dile a los poderes
que se preocupen de tu agonía:
que nuestro Astillero
veamos abierto, y demostrarás
que Cádiz estaba muerto
y lo supieron resucitar
.

Coro "Los Portamonedas", 1910 (Fuente: Ramón Solís: Coros y Chirigotas, 1966)


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LA FUNDICIÓN, EN EL CARNAVAL DE HOY


El apego de los gaditanos a su patrimonio, en demasiadas ocasiones perdido, y la nostalgia por el recuerdo de su historia reciente, hace que hoy en día, todavía suenen ecos de estos hechos que ocurrieron hace ahora un siglo. Buen ejemplo de esto es la actuación, en 2005 de un coro de carnaval, cuyo tipo y letras ha ido dedicado a la fundición, recordada hoy en Cádiz como Vigorito, que es el nombre que adquirió con el cambio de propietarios. He aquí algunos extractos de las letras del CORO VIGORITO. (letra de Amaro Portillo Portillo y Humberto González Aguilera. Música de José Antonio Flores López).

Las letras del Coro Vigorito hablan sobre la dureza del trabajo en la fundición. También tiene reservados versos a la construcción y transporte del Covadonga:

Cádiz ha sido famosa
Por su construcción naval.
Aquí hicimos el “Covadonga”
De él no sé lo que será.
También hicimos “Elcano”
Que aún navega por ahí…

(…)


POPURRÍ

(…)

Hoy es festivo en el taller
porque se ha acabado
un reto más que es importante
y en la calle se ha quedado.
Quién me podría decir a mí
que iba a hacer uno si mi taller no tiene puerto.
A ver cómo lo botamos.
En medio de la calle,
toa la noche vigilando.
¿Quién se iba a llevar el barco? Digo yo…

Si no hay mar…¿dónde va?
Aquí hace un frío que pela:
lo suyo es dar un buchito;
no sé si darle al caldito
o a la media limeta.

¡Valientes! Vamos a empujarlo pa que llegue al muelle;
yo guío la proa
tú te vas a la popa
y que empuje la gente.
¿Qué tal?¿Cómo estas? ¡Yo muy bien!
Por fin llegué a San Juan de Dios.
¡Vaya papeleta!
Mira, si no frenamos a tiempo
Llegamos hasta la Caleta.
Es un orgullo para mí
Pasar a la Historia
Por construir el “Covadonga”


También rememora el coro el derribo de la fundición para descubrir el teatro romano que yacía bajo sus cimientos, y que hoy día se puede visitar en el Campo del Sur. Para los trabajadores de Vigorito significó la pérdida de sus empleos, y para Cádiz, la difícil elección entre su Historia reciente, viva y recordada, y la Historia ancestral de una ciudad que se enorgullece de tener ya 3000 años. Es digno de destacar que un proceso similar está sufriendo hoy día la Casa del Obispo, donde se construyó el Covadonga, y que es objeto de excavaciones por la aparición de restos funerarios fenicios y romanos.


La que liaron cuando llegaron los de Cultura
con la lupa y la pluma
para escarbar
“¡Aquí no quiero nadie!
Todos pa fuera de los talleres”.
“Que ninguno se altere”,
gritó un chaval.
Al momento llegaron los arqueólogos
con los planos,
escobillas en mano
para buscar.
Entre ellos hablaban de descubrir

un teatro romano,
y yo, mientras, parao
sin trabajar,
qué mal asunto: aquí cada día
llega más gente,
más cosas aparecen,
¡vaya por Dios!
Ahora sí hemos perdío
con los romanos nuestra batalla.

Se acabó la historia de nuestra Fundición.
Esta es la huelga de Vigorito
Que contra el cierre vamos firmes a luchar.
Hay que dar guerra y hacer ruido
pa que te quieran por lo menos escuchar.
Hoy mi batalla está perdida,
Mi factoría sí desaparecerá.
Se cierra pronto: todos al paro,
En dónde encuentro ahora trabajo si ya me tengo que jubilar.

¡Aay! Mi corazón
se rompe en mil pedazos
si delante de ti paso
y no escucho tu sirena.
¡Aay! Ya no es igual,
nunca irán dos barrios
todos juntos al trabajo
de la Carce a la Caleta
¡Aay! ¡Pobre de mí!
Que no tengo más cultura
que la que me dio la cuna
de mi madre gaditana.
Siempre hablando de fenicios,
El destino quiso que a mí me tocara.
Me busqué con la cultura
la ruina pura y a ver quién me salva.

(…)

Mis agradecimientos al Coro Vigorito por su amabilidad ante la petición de publicación de estas letras.

IR A FICHA DEL CORO VIGORITO EN WWW.CARNAVALDECADIZ.COM

VER FOTOS DEL CORO "VIGORITO"


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